Elementos de la versificación española

Al examinar un poema en español se nota que los elementos más importantes de la versificación (entendida como: el estudio del verso) son dos: el cómputo silábico (número de sílabas) y el ritmo (la colocación del acento). Pero hat otros elementos que deben también estudiarse: la rima, la pausa, el encabalgamiento y la estrofa.

Cómputo silábico:
Fenómenos que afectan el metro de un verso

Clasificación de los versos
Al contar las sílabas de un verso, lo primero que hay que tener en cuenta es que no es lo mismo contar sílabas comunes o gramaticales que contar sílabas poéticas, ya que existen diversos fenómenos que afectan el cómputo silábico. El primer lugar hay que saber que en español cada verso puede ser de tres clases:

1. Verso llano. El verso llano se toma como norma para el cómputo de sílabas del verso porque la lengua española es fundamentalmente paroxítona; es decir, lo que más abunda son las palabras llanas. Cuando un verso es llano o paroxítono el número sílabas gramaticales y el número de sílabas poéticas será el mismo. Por ejemplo, en el verso siguiente hay catorce sílabas comunes y catorce sílabas poéticas:

  1           2         3        4         5           6         7       8     9    10      11     12      13      14
!Po - bre - ci - ta   prin - ce - sa  de los o - jos  a - zu - les!

No sucede lo mismo cuando el verso es agudo o esdrújulo.

2. Verso agudo. Al contar las sílabas de un verso agudo, se añade una sílaba al número de sílabas gramaticales. La razón es que la palabra aguda, por tener el acento en la última sílaba, suena con mayor intensidad y requiere más espacio de tiempo; por eso se cuenta una sílaba más.

                                         1       2        3         4    5     6     7     8      9
(verso llano)        Ju-ven-tud di-vi-no te-so-ro                = 9
                                1      2     3        4      5     6      7       8
(verso agudo)    !Ya te vas pa-ra no vol-ver! (8+1)      = 9

3. Verso esdrújulo. Si el verso es esdrújulo, se cuenta una sílaba menos porque al poner la fuerza de la voz en la antepenúltima sílaba se pronuncia más rápidamente; por esa razón se suprime una sílaba.

                                                1       2        3      4       5       6      7      8      9       10         11     12
(verso llano)            Mi-rad có-mo los ga-jos de las mag-no-lias                =12
                                                1    2      3        4      5         6        7     8      9      10      11   12    13
(verso esdrújulo)    a-gi-tan dul-ce-men-te las bri-sas cá-li-das (13-1)    = 12

La sinalefa
Otro fenómeno que afecta al cómputo silábico es la sinalefa. La sinalefa no es un fenómeno exclusivamente poético. Se observa en el lenguaje hablado:

                                    1        2      3      4     5       6
                        ¿Có-mo-es-tá-us-ted?
sino:
                                     1            2            3         4
                        ¿Có-mo es-tá us-ted?

En el ejemplo, hay sesis sílabas según la división gramatical, pero sólo cuatro sílabas fonológicas (la sílaba fonológica es la unidad de pronunciación de una lengua). Lo mismo ocurre en la poesía; cuando una palabra termina en vocal y la siguiente empieza también con una vocal se cuenta una sola sílaba. A veces, esta unión, a la que se ha llamado sinalefa, puede reunir más de dos vocales.
 

Otros fenómenos que afectan el cómputo silábicos: las licencias poéticas

A veces los poetas no siguen las normas establecidas del lenguaje; esto es lo que se entiende por "licencia poética" o "licencia métrica". Así por ejemplo, en el primer verso su "Soneto XI" el poeta renacentista español Garcilaso de la Vega (1501-1536) hizo uso de una licencia poética ya que ese verso tiene doce sílabas gramaticales, pero Garcilaso, apartándose de la norma del lenguaje que establece que la palabra río tiene dos sílabas (rí-o), las redujo a una sola sílaba poética.

        Her-mo-sas nin-fas que, en el río me- ti- das
            1      2      3     4     5           6     7   8     9   10  11

Respecto a las licencias poéticas hay que considerar tres clases de fenómenos: (1) sinéresis, (2) diéresis y (3) hiato

1. Sinéresis. Es el fenómeno que se produce cuando en el interior de una palabra se unen dos vocales que generalmente no forman diptongo: poe-ta, leal-tad.

2. Diéresis. Es el fenómeno contrario de la sinéresis porque consiste en separar dos vocales que generalmente forman diptongo: su-a-ve, ru-i-do.

3. Hiato. Es el fenómeno contrario a la sinalefa porque consiste en pronunciar separadamente dos vocales que, aunque perteneciendo a palabras diferentes, deberían pronunciarse juntas por sinalefa: -si-cas de a-las. Normalmente en este ejemplo habría cinco sílabas poéticas, pero el poeta usa el hiato para obtener las seis sílabas que el ritmo de su verso necesita.
 

Ritmo
El verso es la unidad más pequeña de la estructura del poema. Su ritmo se determina por la distribución de los acentos principales que son:

1. Acento estrófico. Este es el acento más importante y corresponde siempre a la penúltima sílaba del verso; es decir, que si el verso tuviera once sílabas, el acento estrófico estaría en la décima sílaba; si tuviera nueve, estaría en la octava sílaba, y así sucesivamente. Por ejemplo en el verso:

  1       2       3       4          5       6      7       8
Yo soy un hom-bre sin-ce-ro

como tiene ocho sílabas, el acento estrófico está en la séptima sílaba la cual aparece subrayada.

2. Acentros rítmicos. Son los acentos en el interior del verso que coinciden con el acento estrófico en el sentido de que, si el acento estrófico corresponde a una sílaba impar, los acentos rítmicos estarán también en las sílabas impares; por ejemplo, en el verso anterior, como el acento estrófico está en la séptima sílaba que es impar, los acentos rítmicos estarán en las sílabas impares, es decir, en las sílabas primera, tercera y quinta. Si, por el contrario, el acento estrófico correspondiera a una sílaba par, los acentos rítmicos estarían en las sílabas pares. Por ejemplo, en un verso de once sílabas, como el acento estrófico estaría en la décima sílaba, la cual es sílaba par, los acentos rítmicos corresponderían a las sílabas pares: segunda, cuarta, sexta y octava.

3. Acentos extrarrítmicos. Son los demás acentos que no coinciden con el acento estrófico en el hecho de hallarse en las sílabas pares o impares.